Una caída causa casi el 90 % de las muertes en senderismo en Suiza. El descenso concentra el mayor riesgo: la BFU registra el doble de muertes en bajada que en subida. En Young Explorers Club, te explicamos cómo elegir la ruta con la fórmula de tiempo de marcha de la BFU. También repasamos cómo preparar el equipo y organizar la supervisión del grupo. Por último, te mostramos cómo enseñar a los niños a compartir el sendero con las bicicletas de montaña.
Ver en YouTubeLas caídas y el descenso: el peligro que los niños (y los adultos) subestiman
Casi el 90 % de las muertes en senderismo y senderismo de montaña se deben a una caída, según la BFU (Sicher wandern und bergwandern). Sin embargo, en una encuesta de la BFU en senderos de montaña, solo el 11 % de los senderistas creía que el terreno empinado y expuesto es una de las causas más frecuentes de accidentes graves. Podían elegir varias respuestas.
Los participantes señalaron otras causas: un 51 % mal equipo, un 38 % falta de habilidad y un 36 % falta de forma física. Son opiniones, no causas demostradas. Aun así, la BFU indica que estos factores pueden influir en caídas y accidentes.
El descenso es el momento más arriesgado. Según 20 Minutos, con datos de la BFU, hubo 263 muertes en bajada, el doble que en la subida. Es una cifra acumulada de la serie citada, no un dato anual. El mismo artículo añade que los accidentes no mortales se han más que duplicado desde 2012, mientras que las muertes se mantienen estables.
En la práctica, programad paradas antes de empezar a bajar y también durante la bajada. El cansancio aumenta justo cuando las piernas pesan más y la atención baja. Evitad que los niños vayan por tramos expuestos sin necesidad: si hay un borde con desnivel, que caminen por el lado de la montaña. Si estrenáis rutas con peques, nuestros consejos de senderismo con niños pequeños os ayudarán a elegir tramos a su medida. Y si la ruta gana mucha altitud, repasad la prevención del mal de altura en niños.
El calzado también cuenta. Un estudio de la BFU de 2020 indica que los turistas extranjeros llevan con más frecuencia zapatillas deportivas o calzado inadecuado, aunque las diferencias apenas son significativas estadísticamente. Nuestro consejo es claro: calzado adecuado, con buen agarre y ya probado en casa antes de subir.

Cómo elegir la ruta según la capacidad de los niños y del grupo
La BFU, la oficina suiza de prevención de accidentes, reúne cuatro recomendaciones principales. La primera es valorar con realismo la propia capacidad y elegir la ruta en consecuencia. En senderismo con niños, esto significa fijarse en el ritmo del más pequeño o del más cansado, no en el del adulto más en forma.
Para planificar una ruta, empieza por calcular el tiempo de marcha. La BFU propone esta fórmula:
- Subida: 15 minutos por cada 100 metros de desnivel, más 15 minutos por kilómetro de distancia horizontal.
- Bajada: 15 minutos por cada 200 metros de desnivel, más 15 minutos por kilómetro.
Con 600 m de desnivel y 8 km, la subida suma 90 + 120 = 210 minutos (3 h 30). La bajada suma 45 + 120 = 165 minutos (2 h 45). La BFU no publica un factor específico para niños, así que toma ese resultado como punto de partida. Añade margen para las pausas, la merienda y los charcos.
Los postes indicadores informan de la dificultad de cada tramo. Léelos antes de salir y también durante el camino. Un sendero de montaña blanco-rojo-blanco (Bergwanderweg) es, según la BFU, en parte empinado, estrecho y expuesto. Por eso exige más cuidado con familias que un sendero normal.
Si tus hijos están dando sus primeros pasos en la montaña, consulta nuestras rutas para principiantes en Grindelwald. Para adolescentes con experiencia, un campamento Tour del Mont Blanc muestra hasta dónde pueden llegar con buena preparación.

Equipo, descansos, hidratación y alimentación para caminar con niños
La BFU (Oficina suiza de prevención de accidentes) afirma que un buen equipo es obligatorio en senderismo y senderismo de montaña. Su encuesta lo confirma: el 51 % de los senderistas cree que el mal equipo es una causa de accidentes graves. Con niños, preparar bien la mochila marca la diferencia.
Esta lista de comprobación reúne lo básico del equipo de senderismo infantil:
- Calzado de montaña: con suela con buen agarre y que sujete el tobillo. Pruébalo con calcetines de caminar y estrénalo antes en paseos cortos, para evitar ampollas.
- Ropa: varias capas finas, chaqueta impermeable, gorra y gafas de sol. En los Alpes el tiempo cambia deprisa, aunque la mañana sea soleada.
- Agua: una botella propia, fácil de abrir, que el niño pueda alcanzar sin quitarse la mochila. Si dudas, esta guía sobre qué botella de agua elegir te ayudará.
- Comida: bocadillos, fruta, frutos secos y algo dulce para los bajones de energía. Mejor porciones pequeñas y frecuentes que una comida enorme.
- Descansos programados: una pausa breve cada 45 o 60 minutos y otra más larga para comer. Planifícalos antes de salir y no esperes a que el niño se queje de cansancio.
- Mochila infantil: ligera, con tirantes y cinturón acolchados, ajustada a la espalda. Debe pesar poco, y cada niño debe llevar lo suyo: agua, snack, chaqueta y protector solar.
La BFU recomienda descansar, beber y comer con regularidad durante la marcha. Hazlo antes de tener sed o hambre: en niños, el cansancio llega de repente.
Si preparas el equipo para un campamento, nuestra lista de qué llevar te sirve de apoyo. Según la BFU, prepararse con esmero, tener en cuenta el tiempo y respetar las normas de conducta contribuye de forma importante a la seguridad.

Supervisión y acompañantes: cómo preparar al grupo antes de salir
Los principios de la BFU para excursiones escolares (BFU, Schulreisen und Ausflüge) sirven de modelo para cualquier grupo de niños. Se resumen en cuatro pasos:
- Planificar con tiempo. Quien planifica con antelación y vigila con atención al grupo cumple lo esencial del deber de diligencia.
- Reconocer la ruta. Recórrela antes tú mismo y comprueba, por ejemplo, la cobertura del móvil.
- Organizar acompañantes e implicarlos en la planificación.
- Informar a la dirección del centro, obtener el consentimiento y aclarar los requisitos de seguridad.
La BFU lo resume así: «cuantos más ojos, mejor». Si ocurre una emergencia, más acompañantes marcan una gran diferencia: uno atiende al afectado, otro vigila al resto y otro pide ayuda. Contar con suficientes adultos contribuye de forma importante a la seguridad.
Según la BFU, los accidentes en excursiones escolares son, por suerte, poco frecuentes. Eso no debe frenarte a la hora de organizar actividades fuera del aula. Además, la BFU ofrece gratuitamente a docentes material didáctico, los SafetyTools, para tratar la prevención de accidentes en la escuela.
Si quieres ver cómo funciona la supervisión en otro formato, lee nuestra guía sobre seguridad en los campamentos infantiles. Y si te interesa saber quién acompaña a los niños en la montaña, conoce a nuestro equipo de monitores.

Senderos compartidos: cómo enseñar a los niños a convivir con las bicicletas de montaña
En muchos caminos alpinos suizos se cruzan senderistas y ciclistas. Para la seguridad en senderismo para niños, conviene hablar de ello antes de salir. La BFU, junto con varias organizaciones, elaboró el documento de posición «Koexistenz Wandern und Velo/Mountainbike», que defiende un trato respetuoso entre ambos grupos.
Siguiendo esa idea de convivencia, puedes practicar tres gestos sencillos con tus hijos:
- Estar atentos: mirar y escuchar, sobre todo en curvas sin visibilidad y bajadas.
- Hacerse a un lado: apartarse del centro del camino y esperar a que la bici pase.
- Saludar con una sonrisa o un «gracias»: un gesto amable facilita el paso para todos.
Camina siempre en fila cuando el camino sea estrecho y no dejes que los pequeños corran por delante en las bajadas. Explica también que el respeto funciona en los dos sentidos: el ciclista debe adaptar su velocidad, y el senderista debe dejar espacio.
Si tus hijos sienten curiosidad por el otro lado del manillar, descubre estas aventuras en bicicleta de montaña para niños. Los adolescentes que quieran pedalear con guías pueden mirar el campamento Paraíso MTB en Valais. Quien conoce ambas perspectivas comparte mejor el sendero.

Senderismo en Suiza en cifras: un riesgo bajo pero creciente
Según un consejo de seguridad de la BFU, el 57 % de la población camina por los senderos suizos. A principios de los años 2000 había unos 17 700 accidentes anuales en montañismo y senderismo; hoy, según la BFU, el promedio supera los 45 000. La BFU lo atribuye sobre todo a que más gente va a la montaña, y los veranos largos y los otoños cálidos lo acentúan. Aun así, subraya que el riesgo de sufrir un accidente grave al caminar es, en conjunto, bajo.
Cada año mueren 55 personas en senderismo y senderismo de montaña, casi el 90 % por una caída (BFU, Sicher wandern und bergwandern). En 2024, la estadística de emergencias de la SAC registró 3 570 personas en apuros. Aumentaron las bloqueadas y rescatadas ilesas, y las muertes en senderismo fueron 36, la cifra más baja en diez años.
Todo esto se refiere a la población en general, no a los niños. Para ver el contexto, lee por qué Suiza es un destino seguro. En nuestros campamentos hay siempre alguien formado en primeros auxilios, y las familias tienen un contacto de emergencia 24/7.

Una montaña más segura empieza antes de salir
La seguridad de los niños en la montaña se construye con una ruta a su medida, un buen equipo, descansos regulares y suficientes adultos atentos, sobre todo en el descenso. Con un poco de preparación, también aprenden a compartir el sendero con los ciclistas y a disfrutar del camino con confianza.
En Young Explorers Club, las actividades técnicas las dirigen guías e instructores certificados y siempre hay en el lugar alguien formado en primeros auxilios. Si quieres que tus hijos vivan la montaña con nosotros, descubre nuestros campamentos en los Alpes suizos.




